PREMIOS DIVULGACIENCIA 2019, PROTAGONISTAS EXCEPCIONALES PARA UNOS PROYECTOS EJEMPLARES

25 enero, 2020

El acto de clausura de Divulgaciencia ha venido a cerrar este programa de investigación y divulgación científica con los dos primeros premios para nuestros alumnos en las categorías de segundo ciclo de la ESO y Bachillerato y del reconocimiento a tres magníficos trabajos, todos ellos de calidad excepcional y desarrollados desde el Departamento de Ciencias Naturales.

Foto del acto final de clausura de Divulgaciencia 2019

Las alumnas de 4º de la ESO Eva Bengoa y Alba Martínez dirigidas por Carmen Ruiz de Viñaspre, con un excelente trabajo sobre la procesionaria del pino, ganaron el primer premio en la categoría de 3º y 4º de ESO.

Primer premio Divulgaciencia 2019 La procesionaria

Los alumnos de 1º de Bachillerato, Diego Díez y Julio César Valdivia, con el profesor Antonio Guillén obtuvieron el primer premio en la categoría de Bachillerato con su extraordinario proyecto de investigación «Ares Station, Marte en la Tierra»

Sandra Díez, Erika Molinuevo y Ada Núñez, alumnas de 2º de la ESO, dirigidas por el profesor David Gangutia realizaron un magnífico trabajo sobre las abejas «Abejas, nuestras maravillosas aliadas»

Las alumnas Julia Garmendia, Lucía Mesa y Sofía Ruiz, alumnas de 2º de la ESO, con Bárbara Herrera, presentaron su trabajo de investigación sobre la mosca soldado negra «Por si las moscas»

Estefanía García y Paula Rivera alumnas de 1º de Bachillerato, con Antonio Guillén, dieron a conocer una extraordinaria investigación sobre las intolerancias y alergias alimentarias con el proyecto «Cuando los alimentos nos hacen daño»

Decenas de horas de trabajo en el laboratorio de Ciencias Naturales, en los recreos y en casa, mucha ilusión, motivación, ganas de comprender y de aprender, generosidad… es la mejor manera de investigar, de hacer ciencia, de llegar al conocimiento de las realidades que vemos y de otras que no vemos, para que otros las puedan comprender y conocer, a cambio de nada.

Éste es el trabajo que han venido desarrollando desde hace meses algunos grupos de alumnos, con mucho esfuerzo, con el apoyo de los profesores que han estado siempre detrás acompañando, impulsando con mimo y orientando cada uno de estos proyectos que en sí mismos son verdaderos tesoros, pues bajo la apariencia efímera de lo que muestran las fotos de unos instantes, del acto de clausura y de entrega de unos premios, hay mucho más, hay una gran historia personal, en la que, incluso, la ya endémica falta de apoyo y de entender que ésta es una de las mejores maneras de enseñar, se convierten en un aliciente y en una lección inolvidable de superación.

Cualquiera de estos proyectos podría haber sido merecedor del premio en esta final y desde luego todos los alumnos que han participado en el certamen de Divulgaciencia son merecedores de él, por afrontar con tanta madurez y responsabilidad este trabajo convertido en un reto ilusionante…Quizá sea pronto para darse cuenta, pero todo este esfuerzo, todo lo aprendido, todo el trabajo añadido tan generosamente compartido, es semilla que más pronto o más tarde se desarrollará, florecerá y dará sus frutos, unos frutos de bien para todos.

Aunque en dos de las tres categorías en las que se participó se obtuvo el primer premio de este certamen: Bachillerato y segundo ciclo de ESO, todos los trabajos de investigación fueron y son magníficos…y en ellos de una forma u otra seguimos y seguiremos trabajando, porque siguen vivos igual que sigue viva la ilusión de sus protagonistas.

Sandra Díez, Erika Molinuevo y Ada Núñez han trabajado bajo la tutela atenta de David Gangutia estudiando a las abejas, no solo a la abeja melífera sino a muchos otras abejas polinizadoras para las que se ha construido un magnífico refugio, gracias a nuestros compañeros del taller de Madera, Jose Arenas y Jesús Vicario, este hotelito para insectos seguirá dando vida al proyecto en el Jardín Botánico de La Rioja donde muchas abejas silvestres encontrarán su casa.

Julia Garmendia, Lucía Mesa y Sofía Ruiz con Bárbara Herrera han desarrollado un concienzudo e interesante trabajo sobre la mosca soldado y su valioso potencial en el tratamiento de los residuos sólidos, en el proceso de degradación de la celulosa o en la fabricación de compost. Son algunos de los muchos valores que el procesamiento de residuos con la participación de las fases larvarias de este insecto puede aportar para mejorar la calidad ambiental de nuestro entorno, y esta línea de investigación medioambiental, tiene mucho futuro en sí misma, porque en estos momentos en que nuestro planeta necesita tanta atención proyectos como éste son los que abren el camino hacia el futuro.

Eva Bengoa y Alba Martínez con Mentxu Ruiz de Viñaspre han llevado a buen término un admirable proyecto, descubriendo para todos, lo que a pesar de estar a nuestro alrededor, no somos capaces ni de imaginar en relación con la procesionaria. El mérito enorme de todo el trabajo desarrollado de una manera ejemplar, sobre algo tan cotidiano ha sido excepcional en todo: en la búsqueda de datos, en la investigación, en la preparación de la exposición oral de las conclusiones y este proyecto sigue vivo porque estamos esperando que Eva y Alba cuenten a los alumnos del centro, curso por curso todo lo que de interesante han averiguado sobre la procesionaria.

Estefanía y Paula se han centrado en investigar las alergias e intolerancias alimentarias tan extendidas, explicando a través que qué pruebas diagnósticas se pueden detectar y cómo se pueden afrontar. Lo han hecho además a través de un importante trabajo de campo y una imponente investigación sobre una muestra de cerca de mil personas, casi todas ellas adolescentes entre las que han evidenciado un notable incremento de estas patologías en los últimos años.

Diego Díez ha tenido la fortuna de poder adentrarse en el mismo corazón de la cueva en donde la agencia espacial Astroland desarrolla su programa de entrenamiento en la base de investigaciones «Ares Station» que lleva a cabo la formación de astronautas en un ambiente análogo en el que se supone que podría ser posible instalar una colonia humana en Marte, allí ha tenido ocasión de participar en el proyecto de investigación Astrobiológica con Antonio Guillén estudiando algunos biofilms que durante este curso tratará de investigar en otras cuevas de La Rioja.

Un trabajo, silencioso y discreto que se ha convertido en una vivencia inolvidable y sobre todo en una experiencia de aprendizaje única.

A.G.